En esta segunda entrega del blog con más sangre acumulada en la cabeza, nos vamos de excursión por la costa sydneytarra, desde Bondi, principal playa de la ciudad, hasta Coogee, la última sin salir de Sydney, hacia el sur.



Tres perspectivas de Bondi Beach, cuna de surfers, posse surfer, pepitos piscinas y demás. La playa cuenta con un gran número de socorristas, ¿por qué?, se generan corrientes en diferentes partes de la playa que forman tipo remolinos, que hacen que la arena haga las veces de arenas movedizas. El nombre Océano Pacífico es un eufemismo, el mar es bastante bravo y las olas llegan con fuerza, lo cual forma las llamadas resacas, es sorprendente pero te desplaza mucho y cuesta entrar y salir del agua. Los socorristas si detectan algo de esto simplemente hacen que todo el mundo salga del agua para comprobar que efectivamente, todo el mundo puede hacerlo.
Existe el riesgo de tiburones, uuuuuuuuh!!!, de vez en cuando un helicóptero sobrevuela la playa, para asegurarse de que no hay ningún escualo.
Por lo demás es la playa más turística por ser la que mejor comunicada está, con todo lo que ello conlleva.
Por lo demás es la playa más turística por ser la que mejor comunicada está, con todo lo que ello conlleva.
De izquierda a derecha: Marcos, Luis, Mikel, Mari Cruz y Dani. Parte del equipo de la Oficina Comercial de Sydney.
Detalles de cómo se las gasta el agua y el viento en la roca...
También en Sydney hay hippies, aqui un campamento de amor en un barranquillo, con Bondi fondo
Perspectiva antes de llegar a la playa de Tamarama.
Seremos justos con los surferos, los hay de pose y los hay, que como el que aqui tenéis, se estaba jugando el tipo cogiendo olas enfrente de unas rocas, delante del barranco de la foto anterior, RESPETO.
Otro deporte de riesgo, ya en Tamarama Beach.
Bronte Beach.
Mikel y Marcos haciendo funambulismo pasivo con Tamarama al fondo. Ninguno de ellos resultó herido, de gravedad, durante la toma de esta foto.
Por los acantilados, prosiguiendo nuestro paseo, llegamos a un lugar de morirte...
A lo que iba, ¿no es un buen sitio para pasar la eternidad?.
Querida familia, ahí detrás está Coogee, ¿promete verdad?, lamentablemente, por mi parte, las baterías tienen una duración limitada y la de mi cámara no es una excepción, asi que os debo una sesión de Coogee, de todas formas despedimos este paseo con la última foto de la última bahia antes de llegar al destino.